jueves, 30 de diciembre de 2010

Esplugabueyes

Bonito incremento de población de esta aves cada vez
más abundantes por la mitad Sur de Iberia en invierno.
Para criar, desaparecen de estas latitudes y se desplazan
algo al Norte, pero sin grandes migraciones.
Algo pequeñas de tamaño pero muy llamativas en el campo
por su blanco llamativo y su costumbre de ir en grupo.

Aunque su nombre Garcilla bueyera delata su afición por
acompañar a estos tranquilones, no desdeña cabalgar sobre
caballos, cabras y lo que se presente con tal que le faciliten
el encontrar alimento sin necesidad de caminar mucho...

La menos acuática de las garzas, solo acude al agua para dormir.

Veremos sus rastros de pisadas y picotazos por surcos y prados
herbáceos donde encuentran insectos y pequeños roedores:
A medio día, una vez saciado el apetito descansan en grupos
llamativos captando rayos de sol, junto al cultivo que les dió
el encontrar alimento:

Llegado el atardecer, comienza el agrupamiento y traslado
al dormidero. Se inicia el espectáculo:
Poco a poco van llegando en pequeños grupos. Cansadas,
saciadas de alimento, deseosas de tranquilidad y descanso:
Al caer la luz, la llegada empieza a ser masiva:
Aunque acuden al mismo humedal para dormir, gustan
de alternar el dormidero de un lado para otro de la Charca:
Lástima que las últimas masivas llegadas ( 1.200 contadas)
sean casi de noche. El espectáculo de todo el borde "nevado"
es una maravilla, pero las fotos no salen por falta de luz.

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