








Hoy he presenciado un espectáculo que aún
no conocía y que forma parte del lenguaje
de la Naturaleza. La presión a que se ven
sometidas presas y cazadores.
Hay muchas,muchas fochas. A la población
local se unen cientos de invernantes.
Todo está pacífico, soleado, aburrido diría.
De pronto se forman varios grupos alrededor
de la charca, como bancos de peces tratando
de evitar los depredadores, impresionante.
Aquí tenemos la razón, una pareja hambrienta
de Aguilucho Lagunero que parece decidida.
Esta rapaz no es una rápida, decisiva,letal
predadora como la mayoría de las rapaces,es
torpe, carece de fuerza, etc.
Su técnica consiste en ahogar a su presa.Esto
supone permanecer en el agua un tiempo sobre
la anátida capturada, lo que permite a todas
las demás atacarla y darla de picotazos...Por
esta razón quizás sea que se lo piensan mucho
antes que dejarse caer sobre el grupo, porque
saben lo que les espera.








































